
La historia de la Reserva Natural de la Sociedad Civil Cantaclaro está estrechamente ligada a la de la Parcelación Cantaclaro. A inicios del siglo XX, estas tierras estaban habitadas por muy pocas personas, principalmente en el trayecto entre Siloé y el corregimiento de Villacarmelo. Los propietarios no superaban la decena y, aunque el acceso a la zona se realizaba a través de La Sirena, no existían carreteras; todo el transporte se hacía a caballo y por trochas.
Los primeros pobladores obtenían su sustento principalmente de la explotación de los recursos naturales, incluyendo la extracción de madera para la construcción en Cali, la producción de carbón de leña, la venta de cultivos de pan coger en la galería de Siloé, y la recolección y comercialización de musgo, especialmente en diciembre, para la elaboración de pesebres.
En la primera mitad del siglo XX, la Hacienda Cantaclaro perteneció a Marco Tulio Benavides, quien la vendió en 1955 a Gonzalo Uribe Hoyos. Posteriormente, en 1980, la propiedad pasó a manos de Karin Yvonne Dahlman Pérez, quien en 1982 la vendió a la empresa Inversiones Cantaclaro Ltda. En esa época, la hacienda estaba dedicada a la producción pecuaria, especialmente a la ganadería y producción de leche, además de la cría de caballos, pollos y gallinas… (Click aquí para descargar el PDF completo)
El Consejo de Administración y la Administración se complacen en informar que mediante resolución 209 del 29 de septiembre de 2023, quedó registrada la RESERVA NATURAL DE LA SOCIEDAD CIVIL “CANTACLARO” RNSC101-2, por lo cual ahora contamos con el privilegio de que nuestras zonas de bosque sean un área protegida.
Anexamos la mencionada resolución. Las inquietudes o consultas al respecto las recibiremos a través del correo electrónico administracion@parcelacioncantaclaro.com o en el WhatsApp de la administración.
